Este material “La aventura de ser maestro” de José M. Esteve, me hizo recordar la forma en que empecé a impartir mis clases y que ya se me había olvidado.
Muy atinadamente menciona que como maestros nos enseñamos por ensayo y error, debido a que nadie nos enseño a enseñar y en mi caso he aprendido de cuanto error he cometido en mis años de docencia y que trato de enmendar para que no me vuelva a ocurrir, ya que en mis años de inicio lo que hacía en clase era dictar, dictar y dictar, y me di cuenta como se aburrían en la clase, porque no había ninguna motivación.
Sobre las dificultades que como maestros o maestras enfrentamos y yo fuí una de ellas, porque al no ser maestro de carrera, cuando estuve la primera vez frente a mis alumnos, me pregunté “y ahora qué hago”. También cuando preparaba mi clase y al impartirla, me sobraba tiempo y me decía “y ahora que les voy a enseñar. Además pretendí impartir mi clase como a mi me habían impartido los maestros de la escuela que yo procedía (Instituto Tecnológico de Acapulco), con una serie de requisiciones como “tienes que entrar a clases”, “el pase de lista es al principio de la clase”, etc., es decir, lo que en un principio pensé que me daba seguridad para estar como maestra en mi salón de clase hoy se que es un error; intento que ésto no suceda; porque trato hacerme igual al alumno para que aprenda de la forma más sencilla.
De igual forma, el maestro Esteve, señala que otro de los problemas a que nos enfrentamos es la comunicación e interacción, y recuerdo que yo decía “conozco la materia” pero ahora cómo desarrollo ese contenido, además de que todo lo que dijera “estaba bien”. Hoy día se cuan importante es darle voz al alumno, y que yo como maestra sepa escuchar sus opiniones, abrir el diálogo entre los mismos alumnos; además de saber que como maestra no siempre tengo la razón, pero que es importante crear un ambiente de cordialidad en donde el alumno se sienta bien..
Tengo apenas 10 años en la docencia, me falta mucho camino por recorrer, no me siento satisfecha del todo, porque se que no he terminado de aprender. Nunca se deja de aprender y por lo tanto debo seguir capacitándome en lo que me gusta. Además se que es un reto llegar a ser “maestros de humanidad” que trabajen día a día para mantener en nuestra sociedad los valores de la cultura y el progreso, como la expresa el maestro Esteve.
Saludos cordiales.
Balbina Catalán
Muy atinadamente menciona que como maestros nos enseñamos por ensayo y error, debido a que nadie nos enseño a enseñar y en mi caso he aprendido de cuanto error he cometido en mis años de docencia y que trato de enmendar para que no me vuelva a ocurrir, ya que en mis años de inicio lo que hacía en clase era dictar, dictar y dictar, y me di cuenta como se aburrían en la clase, porque no había ninguna motivación.
Sobre las dificultades que como maestros o maestras enfrentamos y yo fuí una de ellas, porque al no ser maestro de carrera, cuando estuve la primera vez frente a mis alumnos, me pregunté “y ahora qué hago”. También cuando preparaba mi clase y al impartirla, me sobraba tiempo y me decía “y ahora que les voy a enseñar. Además pretendí impartir mi clase como a mi me habían impartido los maestros de la escuela que yo procedía (Instituto Tecnológico de Acapulco), con una serie de requisiciones como “tienes que entrar a clases”, “el pase de lista es al principio de la clase”, etc., es decir, lo que en un principio pensé que me daba seguridad para estar como maestra en mi salón de clase hoy se que es un error; intento que ésto no suceda; porque trato hacerme igual al alumno para que aprenda de la forma más sencilla.
De igual forma, el maestro Esteve, señala que otro de los problemas a que nos enfrentamos es la comunicación e interacción, y recuerdo que yo decía “conozco la materia” pero ahora cómo desarrollo ese contenido, además de que todo lo que dijera “estaba bien”. Hoy día se cuan importante es darle voz al alumno, y que yo como maestra sepa escuchar sus opiniones, abrir el diálogo entre los mismos alumnos; además de saber que como maestra no siempre tengo la razón, pero que es importante crear un ambiente de cordialidad en donde el alumno se sienta bien..
Tengo apenas 10 años en la docencia, me falta mucho camino por recorrer, no me siento satisfecha del todo, porque se que no he terminado de aprender. Nunca se deja de aprender y por lo tanto debo seguir capacitándome en lo que me gusta. Además se que es un reto llegar a ser “maestros de humanidad” que trabajen día a día para mantener en nuestra sociedad los valores de la cultura y el progreso, como la expresa el maestro Esteve.
Saludos cordiales.
Balbina Catalán
BUENAS NOCHES PROFESORA , GRACIAS POR LA INVITACION , AL LEER SU PARTICIAPCION VIENE A MI MENTE EL PRIMER DIA DE CLASES , NERVIOSO,TEMEROSO,INSEGURO DE ENFRENTARSE A UN GRUPOMDE 50 ALUMNOS EXIGENTES , CRITERIOS DIFERENTES, ACTITUDES,APRENDIZAJE ETC. SEA PUES UNA FELICITACION POR LA ELABORACION DE SU BLOGG SALUDOS
ResponderEliminarC.P. y M.I DAVID CASTILLO
Hola Balbina
ResponderEliminarNo te creas, por mucho que estudiemos pedagogía, siempre da miedo dar clases, como dices , aún cuando nos hechamos porras, diciéndonos para nuestros adentros que sí sabemos la materia, siempre hay un temor terrible , yo recuerdo cuando dí clases en la Normal Superior de Yucatán, estuve dando clases y un día me tocó un grupo, donde al entrar al salón por priemra vez, me encontré a mi maestra de cuarto grado.....te imaginas!!!!!.....era fuerte , muy fuerte la presión porque yo sentía que debía saber a la perfección el dar mi clase, y eso hacía que me ponga nerviosa, pero también aprendí a preparar más mis clases, por el simple hecho de haber sido alumna de ella..una señora muy inteligente y que siempre buscó la superación.
Atentamente
Yumira Castillo Lara.